Las curvas de potencia revelan cuándo un motor se esfuerza de más, un compresor pierde eficiencia o una resistencia presenta ciclos inusuales. Analizando picos, factor de potencia y tiempo encendido, es posible estimar desgaste, programar descansos, optimizar horarios y evitar sorpresas en la factura.
Un simple acelerómetro o micrófono cerca de la lavadora, la caldera o el lavavajillas detecta desbalanceos, rodamientos fatigados y cavitación. Al comparar firmas sonoras con el historial, se distinguen anormalidades que justifican ajustes de nivelación, lubricación, cambio de filtros o visitas preventivas bien planificadas.
Muchos fallos aparentes provienen de la red. Monitorear latencia, intensidad de señal, pérdida de paquetes y reinicios de dispositivos evita diagnósticos erróneos. Con datos de cobertura y congestión, reubicas puntos de acceso, ajustas canales y devuelves estabilidad a cámaras, timbres y asistentes de voz.